Un chico le regala a su novia una muñeca. Ella, con rabia, la tomó y la tiró a la calle.
Su novio llega y le pregunta: — ¿Por qué tiraste la muñeca? Ella responde: — Porque no me gustó el regalo.
Él salió a recoger la muñeca, cuando de repente un coche lo atropelló, causándole la muerte.
En el día del entierro, la novia, llorando, tomó la muñeca, la abrazó y la apretó fuerte.
De pronto, la muñeca habló: — ¿Quieres casarte conmigo?
Ella, impresionada, dejó caer la muñeca. Del bolsillo cayeron dos anillos con una inscripción:
“Ama lo que tienes, antes que la vida te enseñe a añorar lo que perdiste”.